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Osteoporosis

Actualizado: 15 de may de 2019

La osteoporosis es una enfermedad que se caracteriza por una disminución de la densidad de los huesos a causa de la pérdida del tejido óseo normal. Esto implica una disminución de la resistencia del hueso frente a los traumatismos o la carga, con la consiguiente aparición de fracturas.

El hueso es un tejido vivo, en constante renovación. Por un lado se forma hueso nuevo (formación ósea), y simultáneamente, se destruye hueso envejecido (reabsorción ósea).


La osteoporosis aparece cuando se rompe el equilibrio entre ambas, porque disminuye la formación de hueso nuevo, porque aumenta la reabsorción, o simultáneamente por ambas.

En la osteoporosis los huesos se vuelven más porosos, aumentado el número y la amplitud de las celdillas que existen en su interior. Están más delgados y frágiles y resisten peor a los traumatismos, fracturándose con facilidad. Las localizaciones más frecuentes de fracturas son: muñeca, cadera y vertebras.


Se trata de una enfermedad que puede afectar a cualquier persona. Con el paso de los años se va perdiendo masa ósea, por lo que la osteoporosis es especialmente frecuente a partir de los 70 años. También las mujeres en los primeros años después de la menopausia son un grupo especialmente afectado por esta enfermedad.


Síntomas

La osteoporosis no produce síntomas, no duele ni causa ninguna alteración. Pero al producirse tanta fragilidad en los huesos, con frecuencia aparecen fracturas óseas, que son las que condicionan los síntomas.

Las fracturas más frecuentes en la osteoporosis de la mujer postmenopáusica son las vertebrales, que producen dolores muy fuertes en la espalda y condicionan la aparición progresiva de deformidades, como la disminución progresiva de la altura por aplastamientos vertebrales. Este dolor puede dar paso a un dolor más continuo producido por microfracturas, y que muchas veces es el síntoma que lleva a la consulta médica.

La osteoporosis de los adultos mayores produce fracturas en los huesos largos, sobre todo en el fémur, la muñeca , y la mayor responsable de las típicas fracturas de cadera.


Causas

Sólo en un pequeño porcentaje de los casos se conocen las causas de la osteoporosis. Son las osteoporosis secundarias y es el caso de enfermedades endocrinológicas, enfermedades reumáticas, enfermedades hematológicas, o los casos de osteoporosis relacionados con el uso de algunos fármacos como los corticoides o la heparina.

Sin embargo, la gran mayoría tiene una osteoporosis primaria, en la que se distinguen tres grandes grupos:

- La osteoporosis idiopática juvenil o del adulto, sin causa conocida. 

- La osteoporosis tipo I o postmenopáusica, en la que influye decisivamente la falta de estrógenos que se produce en la mujer en ese período de su vida. 

- La osteoporosis tipo II o senil, que es la producida por el envejecimiento.

Existen también numerosos factores que aumentan la pérdida de masa ósea que acompaña la edad, y que multiplican el riesgo de padecer osteoporosis como el sedentarismo, el tabaco y el alcohol.


Aún cuando el diagnóstico de certeza se obtiene con el estudio de la biopsia del hueso, en la práctica habitual se utilizan diversas técnicas radiológicas, que además son también útiles para valorar la evolución de la enfermedad y la respuesta al tratamiento.

Las radiografías simples de los huesos afectados muestran osteoporosis cuando ésta ya está bastante avanzada.

En los últimos años se han introducido los distintos modelos de densitómetros, que son capaces de medir la densidad del hueso respecto a un patrón determinado. En una densitometría ósea se puede dignosticar si hay osteoporosis u osteopenia (pérdida de densidad mineral ósea), predecir el riesgo de fractura y comenzar un tratamiento a tiempo.

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