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Cáncer de mama

Actualizado: 13 de may de 2019

En el interior de las mamas femeninas hay 15 ó 20 secciones llamadas lóbulos. Cada lóbulo está formado de partes más pequeñas llamadas lobulillos. Los lobulillos contienen grupos de glándulas diminutas que pueden producir leche. Después del nacimiento del bebé, la leche fluye del seno de la mujer desde los lobulillos al pezón por unos tubos delgados llamados conductos. El espacio entre los lobulillos y los conductos está lleno de grasa y de tejido fibroso.


Los senos tienen también vasos linfáticos. Estos vasos están conectados a masas de tejido pequeñas y redondas llamadas ganglios linfáticos. Hay grupos de ganglios linfáticos cerca del seno en la axila, arriba de la clavícula y en el pecho detrás del esternón. El cáncer empieza en las células, que son las unidades básicas que forman los tejidos.

Las células normales crecen y se dividen para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita. Cuando las células normales envejecen o se dañan, mueren, y son reemplazadas por células nuevas.


Algunas veces este proceso ordenado se descontrola. Células nuevas se siguen formando cuando el cuerpo no las necesita, y las células viejas o dañadas no mueren cuando deberían morir. Esta acumulación de células que no son necesarias forma, con frecuencia, una masa de tejido, que es lo que se llama tumor. Los tumores en el seno pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos).


Factores de riesgo

Hay mujeres que tienen más probabilidad que otras de padecer cáncer de mama.

- Edad. Las probabilidades de padecer cáncer de seno aumentan conforme la mujer envejece.

- Antecedentes personales de cáncer de mama.

- Antecedentes familiares(madre, padre, hermana o hija). El riesgo es aún mayor si ese familiar tuvo cáncer antes de los 50 años. El que otros familiares del lado de la madre o del padre hayan tenido cáncer de mama o de ovario puede también aumentar el riesgo.

- Ciertas alteraciones genéticas. Los cambios en ciertos genes como BRCA1 o BRCA2, aumentan considerablemente el riesgo de cáncer de seno. En las familias en las que muchas mujeres han tenido la enfermedad, las pruebas pueden mostrar algunas veces la presencia de cambios genéticos específicos, poco comunes.

- Radioterapia. Las mujeres que han recibido radioterapia en el pecho (incluyendo los senos) antes de los 30 años de edad tienen un riesgo mayor de padecer cáncer de mama. Esto incluye a mujeres que han recibido tratamiento con radiación para linfoma de Hodgkin.

- Antecedentes relacionados con la reproducción y la menstruación.

·Cuanto más edad tiene la mujer cuando da a luz a su primer hijo.

·Las mujeres que nunca tuvieron hijos.

·Las mujeres que comenzaron a menstruar antes de los 12 años.

·Las mujeres que entraron en la menopausia después de los 55 años.

·Las mujeres que reciben terapia hormonal para la menopausia durante muchos años.

- Densidad de la mama. Las mujeres cuyas mamografías muestran zonas más grandes de tejido denso que las mamografías de mujeres de la misma edad.

- Obesidad después de la menopausia.

- Inactividad física

- Consumo de alcohol excesivo


Síntomas

El cáncer de mama al principio generalmente no causa síntomas. Pero a medida que el tumor crece, puede cambiar la forma como se ve y se siente el seno. Los cambios comunes son:

- Un bulto o engrosamiento en el seno, cerca del mismo o en la axila

- Un cambio en el tamaño o forma del seno

- Piel del seno hendida o arrugada

- Un pezón sumido hacia dentro del seno

- Secreción (fluido) del pezón, especialmente si contiene sangre

- La piel del seno, del pezón o de la areola (área oscura de la piel en el centro del seno) puede verse escamosa, roja o hinchada. Puede tener rebordes u hoyuelos de tal manera que se ve como la cáscara de una naranja.


Con frecuencia, estos síntomas no son por el cáncer y pueden ser causados por otro problema de salud. Si se presenta alguno de estos síntomas, hay que acudir al médico para poder diagnosticarlos y tratarlos.


Detección y diagnóstico

Los exámenes clínicos y las mamografías periódicas pueden detectar el cáncer de mama a tiempo.

En un examen clínico, el médico se fija en la diferencia de tamaño o forma que haya entre las dos mamas, revisa la piel buscando alguna erupción, hoyuelos u otros signos de irregularidad. Es posible que apriete los pezones para ver si hay algún fluido presente, busca bultos en todo el seno, en la axila y en la zona de la clavícula. En general, un bulto necesita ser del tamaño de una arveja para poder sentirse. Pueden revisarse los ganglios linfáticos cerca de la mama para ver si están hinchados.

Los bultos benignos con frecuencia se sienten diferentes de los cancerosos. Los bultos que son blandos, suaves y que se pueden mover son generalmente benignos. Un bulto duro, de forma irregular que parece estar fijo al seno es más probable que sea canceroso, pero se necesitan otras pruebas para diagnosticar la enfermedad.

Mamografía

Una mamografía es una radiografía de los tejidos dentro del seno. Por lo general, las mamografías pueden detectar un bulto antes de que éste pueda palparse. También pueden mostrar una agrupación de partículas muy pequeñas de calcio, llamadas microcalcificaciones. Los bultos o las partículas pueden deberse al cáncer, a células precancerosas o a otras causas. Es necesario hacer más exámenes para saber si hay células anormales.

Las mamografías de detección deben hacerse en forma periódica .

- Las mujeres de + 40 años deberán hacerse una mamografía cada uno o dos años.

- Las mujeres menores de 40 años que tienen factores de riesgo de padecer cáncer de seno deberán consultar a su médico con qué frecuencia necesitan hacerse este estudio.


Otras pruebas de imágenes

Si se detecta una zona irregular durante un examen clínico o una mamografía, el médico puede solicitar otras pruebas de imágenes:

Ecografía: la imagen puede mostrar si un bulto es sólido o está lleno de líquido (un quiste), o una mezcla de ambos. Los quistes normalmente no son cancerosos. Pero un bulto sólido puede ser canceroso.

Resonancia magnética (RM): las imágenes pueden mostrar la diferencia entre el tejido normal y el tejido enfermo.


Biopsia

Una biopsia es la extracción de tejido para buscar la presencia de células cancerosas. La biopsia es la única manera de saber con certeza si hay cáncer presente.

El cirujano o el médico extraerán líquido o tejido de su seno en una de las siguientes maneras:

- Biopsia de aspiración con aguja fina: con una aguja fina se extraen células o líquido de un bulto en el seno.

- Biopsia por punción: con una aguja gruesa se extrae una muestra de tejido del seno.

- Biopsia de piel: si hay cambios en la piel, se puede tomar una muestra pequeña.

- Biopsia quirúrgica: el cirujano extrae una muestra de tejido.


La biopsia por incisión toma una parte de un bulto o de una zona anormal.

La biopsia por escisión extrae todo el bulto o la zona anormal.

El patólogo examinará el tejido o el líquido que se haya extraído de la mama para ver si hay células cancerosas. El tipo más común de cáncer de mama es el carcinoma ductal, que comienza en las células que revisten los conductos del seno. Otro tipo es el carcinoma lobulillar.


Después del tratamiento de cáncer de mama se necesitará hacer exámenes periódicos. El seguimiento generalmente consiste en el examen del cuello, de las axilas, el pecho, las zonas de los senos y mamografías.


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